Historia

Historia

Al asentarse sobre la penillanura trujillano-cacereña, el relieve es alomado, originado por la erosión fluvial sobre el sustrato granítico y pizarroso, con algunas elevaciones, destacando entre ellas el monte conocido como Sierra de Membrío. Entre los cursos de agua sobresalen los ríos Tajo, que está embalsado y baña el término al norte en el límite con Portugal, y Salor, afluente del Tajo, que discurre de S a N limitando el término.

Su población asciende a unos 900 habitantes. La localidad de Membrío, como núcleo de población, nace en el siglo XIV. Pero su origen en cuanto a ocupación debe ser anterior, teniendo en cuenta la existencia de restos de lo que puede ser un castro, en la finca del El Parral o las tumbas antropomorfas con las que cuenta su término.

En su origen: allí existió un venta (se llamaba venta del Membrillo o del Membrillar), o lugar de hospedaje y de intercambio de caballerías para diligencia-correo, que cubría el trayecto desde Alcántara hasta Herrera de Alcántara, adosándose posteriormente distintas viviendas que terminaron formando un pequeño núcleo poblacional. De aquí puede derivar el nombre de la población.

Esta población también perteneció a la Orden de Alcántara, orden que impera desde el primer cuarto del siglo XIII, haciendo su colonización. Hay que mencionar las encomiendas que había en Membrío, por estar estrechamente unidas a la formación del pueblo y al desarrollo de su vida a través de los siglos. Hubo cuatro encomiendas, la de la Clavería, la de Castillo, La de Solana y la del Parral, hoy en manos privadas.